Los retos en el liderazgo y el trabajo en equipo
Por José Luis Donado Rangel, Comunicador Social, especialista en Gerencia de la Comunicación Organizacional.
Por estos días estoy leyendo el libro Gerencia Integral de Comunicaciones II. Organizaciones en la era de la Conversación, de la autoría de Jorge Aguilera, consultor en gestión estratégica de comunicaciones, quien también fue mi profesor en la Especialización en Gerencia de la Comunicación Organizacional en la Universidad de La Sabana entre los años 2013 y 2014. Me detuve en el capítulo VII, donde resalta la importancia de las relaciones corporativas, y fue inevitable compararlo con mi experiencia laboral de más de 15 años en el periodismo y la comunicación organizacional.
Aguilera resalta que en los modelos administrativos esféricos contemporáneos debe primar el trabajo en equipo, incluso a nivel de gerencia, lo que permite que todos los miembros participen en el logro de las metas y objetivos de la organización, como sucede en los equipos de fútbol, uno de los deportes que más me apasiona.
En el apartado Claves para liderar el trabajo, Jorge Aguilera detalla en su libro que la comunicación abierta y participativa motiva; esa sensación de “tener algo”, de “crear”, es lo que verdaderamente llena de emoción a los equipos de las organizaciones actuales.
En mi experiencia laboral he contado con líderes que han priorizado una comunicación abierta y empática, ayudan a sus colaboradores a superarse y sobresalir, reconocen los triunfos, delegan responsabilidades para aprender a liderar; si alguien trabaja bien, se lo dicen y les encanta generar espacios diferentes al ámbito laboral, como la celebración de los cumpleaños y las salidas ocasionales en fechas especiales por fuera de la organización.
De igual manera, durante mis años de trabajo he tenido jefes que suelen usar un lenguaje más sofisticado y técnico; les encanta hacer reuniones casi todos los días y, muy ocasionalmente, utilizan una comunicación abierta y participativa. Algunos odian los puntos de vista distintos. Además, suelen sobrecargar con tareas al equipo porque no les gusta hacer retroalimentación.
Retomando los apuntes del libro Gerencia Integral de Comunicaciones II, de Jorge Aguilera, el ambiente del lugar de trabajo depende en gran medida de la forma como el líder se comunique con su equipo. A continuación, algunas normas que pueden servir para trabajar en equipo de manera más cómoda y agradable:
Hable con cada uno de sus colaboradores sobre los logros que usted aprecia; haga visitas informales a sus colaboradores no con el fin de descubrir problemas, sino de detectar habilidades y aciertos, aun pequeños.
Recuerde que para el trabajador los cumplidos y agradecimientos sinceros son tan poco comunes que quedan en su memoria por años.
Haga uso de mensajes escritos; pocas personas aprovechan la fuerza de la palabra escrita y el envío de notas de reconocimiento surte un efecto notable.
Si los miembros de su equipo trabajan bien, dígaselo. No hay nada más desmotivador que alcanzar un logro y que nadie lo note.
Ayude a sus colaboradores a superarse y sobresalir; quienes creen que las personas a las que dirigen tienen las mejores intenciones obtienen lo mejor de ellas.
Ejemplifique para motivar. Los mejores líderes son los que forman colaboradores que acaban por superarlos.
Cree un ambiente en donde los errores no sean fatales. Motive a la excelencia, pero tenga en cuenta que saber equivocarse contribuye al éxito duradero; por el contrario, el temor al fracaso puede destruir la creatividad y la iniciativa.

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